El científico que llevamos dentro

Decir que los niños son curiosos por naturaleza es un tópico: mediante el juego los niños se relacionan, con otras personas y con el mundo, y obtienen información y conocimiento. Es por esto por lo que es tan importante determinar qué condiciones favorecen el despliegue de nuestra curiosidad natural. Un experimento de psicología social, publicado en la revista Cognition puede contribuir a responder a esta cuestión.

En el experimento, liderado por Claire Cook del MIT, se utilizó a 60 niños en edad preescolar. A la mitad de los sujetos, se les presentó una caja que emitía música cuando cuatro piezas tipo Lego eran conectadas a ella: los investigadores llamaron a esta situación “All beads condition”, puesto que todas las piezas (“beds”) activaban la caja. A la otra mitad de los preescolares también se les presentó otra caja que sólo era activada por dos de las piezas: es por este motivo por lo que esta situación fue llamada la “Some beads condition”, puesto que sólo dos de las cuatro piezas activaban la caja. Los investigadores preguntaban al final cada situación: “Vaya, mirad eso. Me pregunto qué es lo que hace funcionar la caja…” (“‘‘Wow, look at that. I wonder what makes the machine go?’’).

Presentadas las dos condiciones, el experimento entró en una tercera fase: A los dos grupos de preescolares se les facilitó dos pares de nuevas piezas: en uno de esos dos pares, las piezas estaba unidas de manera permanente, mientras que en el otro se podían separar. A continuación, a los dos grupos se les dejaba un minuto libre para jugar.

El equipo investigador comprobó que los niños de la condición no ambigua, aquellos que habían visto cómo todas las piezas hacían sonar la caja, se interesaban menos por separar el par de piezas unidas que se les había suministrado. De esta manera, los niños no comprobaban si las cuatro piezas proporcionadas podrían volver a hacer sonar la caja. Por el contrario, el 50% de aquellos niños a los que se les había presentado la “Some beads condition”, intentaron separar las dos piezas unidas, para comprobar que combinación de piezas podría hacer sonar la caja. En palabras de los autores:

when All Beads are presumed to be effective, there is relatively little information to be gained about the new beads; when only Some Beads are effective (but you do not know which ones are), there is the potential for information gain.

Así pues, podría ser una combinación equilibrada entre conocimiento adquirido e incertidumbre aquello que podría mantener despierta la curiosidad y el espíritu científico de los más pequeños. Y ésta es una cuestión importante en nuestras sociedades actuales, en las que el modelo educativo está buscando su sitio en un mundo complejo, donde la curiosidad intelectual y el aprendizaje continuo pueden marcar el futuro de los individuos.

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2 pensamientos en “El científico que llevamos dentro

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