Engañados por la narrativa de ficción

Al contrario que los textos retóricos o informacionales, la narrativa de ficción no pretende proporcionar a los lectores un detallado conocimiento del mundo. Pero, al mismo tiempo, si dejamos de lado los textos que se catalogan como “de fantasía”, la narrativa de ficción suele contener mucha información que se aplica al mundo real. Así pues, hay contienen una mezcla de hechos verdaderos y de hechos inventados, imaginados.

Esta mezcla podría hacer que los hechos de ficción se incorporasen a nuestro sistema de creencias, afectando a cómo entendemos el mundo. De hecho, efectivamente, hay estudios que muestran que los hechos de ficción que contiene un relato pueden persuadir a los lectores, generando creencias sobre el mundo que son incorrectas.

Pero, ¿por qué se produce este efecto persuasivo? En el año 2007, Markus Appel y Tobias Richter, de la Universidad de Colonia (Alemania) publicaron un estudio que pretendía poner en claro el mecanismo que permitiría explicar este efecto persuasivo. Pero no sólo eso: Appel y Richter también querían determinar si la persuasión podía cambiar las creencias de los lectores en el largo plazo.

Appel y Tobias preparon un texto de ficción de 19 páginas en el que se expresaban tanto ideas verdaderas sobre el mundo, como falsas (por ejemplo: “El sueño no influencia la adquisición de conocimiento”, “Los exámenes médicos periódicos no ayudan a la diagnosis temprana de enfermedades”,…).

Como Appel y Tobias estaban interesados en conocer hasta qué punto esas ideas falsas eran incorporadas en el conocimiento de los participantes, idearon dos tests complementarios: el primero de ellos medía el grado de acuerdo o desacuerdo con determinadas ideas del texto; el segundo de ellos medía la confianza subjetiva de los individuos en su expresión del acuerdo o desacuerdo con la idea.

Los experimentadores utilizaron a 81 estudiantes de la Universidad de Colonia, que fueron divididos al azar en tres grupos. A uno de los grupos se les proporcionó un texto de ficción diferente al experimental que sirvió como grupo de control. Al segundo grupo se le proporcionó el texto experimental, y tras su lectura, se les instó a que completasen los dos tests (acuerdo / desacuerdo y grado de confianza). Al tercer grupo también se le proporcionó el texto, pero a los alumnos se les invitó a que regresaran dos semanas después para completar los tests.

Appel y Tobias hallaron que los alumnos de ambas condiciones experimentales acabaron expresando su acuerdo con las informaciones falsas que contenía el texto. No obstante, la magnitud de este cambio hacia las creencias falsas se incrementó con el tiempo: los estudiantes que fueron evaluados dos semanas después de leer el texto mostraron una mayor confianza en las afirmaciones falsas que los estudiantes que fueron evaluados inmediatamente después de leer el texto. ¿Qué explica este fenómeno?

Los autores nos mencionan las dos teorías más populares que han tratado de entender el fenómeno de la persuasión: la Elaboration Likelihood Model (ELM) y la Heuristic-Systematic Model (HSM). Ambas teorías implican que la persuasión a través de los textos de ficción disminuye con el tiempo, porque asumen que el mensaje que busca persuadirnos sólo puede sostenerse en el tiempo si es procesado de una manera elaborada.

No obstante, estas dos teorías suelen aplicarse a textos retóricos como editoriales, discursos políticos y anuncios, que se diferencian de la narrativa de ficción en un hecho fundamental: los textos de ficción no buscan persuadir, sino entretener (en su mayoría). Así pues, la persuasión que tendría lugar a través de la narrativa de ficción estaría relacionada con un hecho bien conocido por todos los aficionados a la lectura: el fenómeno de perderse en un libro, de ser transportado mediante un viaje mental al mundo de la narrativa.

Este viaje mental afecta a los procesos emotivos y cognitivos: desde el punto de vista de la emoción, los lectores pueden desarrollar sentimientos de empatía y de identificación; desde el punto de vista cognitivo, los lectores utilizan el mundo de ficción de la narrativa como marco de referencia para evaluar las ideas que encuentran en ella.

Estos efectos emocionales y cognitivos pueden (hasta cierto punto) suspender las dudas sobre la verdad de ciertas afirmaciones, por lo que se puede abrir la puerta a la persuasión. Pero no sólo a la persuasión en sí, sino a una persuasión a largo plazo, y eso por dos motivos:

En primer lugar, la memoria de la fuente de la que se han obtenido las creencias (una narración de ficción) puede decaer rápidamente con el tiempo (el fenómeno de la amnesia de fuente), y es esa consciencia de la fuente es la que podría prevenir contra la persuasión; en segundo lugar, las intensas experiencias de los lectores cuando son transportados al mundo de la ficción pueden hacer que el contenido de las ideas allí expresadas puedan ser más estables y accesibles en la memoria.

Como nos dicen los autores, dado que las narrativas de ficción están ampliamente presentes en las culturas humanas, los resultados de su estudio tienen implicaciones prácticas.

Los resultados sugieren que la persuasión sutil que tiene lugar a través de la ficción puede tener un efecto más prolongado en el tiempo que la persuasión más explícita de otro tipo de mensajes (como anuncios, discursos,…). Y eso con la posibilidad de que no seamos conscientes de ello. No es casualidad, en este sentido, el incremento de la popularidad de las técnicas de storytelling para los más diversos usos (posicionamiento de marca, marketing político,…).

No obstante, esta persuasión sutil también implica que las narrativas de ficción (y el storytelling) pueden ser unas poderosas herramientas educativas, que permitirían cambiar las creencias y el comportamiento de las personas en temas tan importantes como el VIH o la educación de la ciencia.

Créditos:

Imagen de rachel sian

Anuncios

5 pensamientos en “Engañados por la narrativa de ficción

  1. Interesante estudio y lo relaciono con la ficción de los medios de comunicación que pertenecen a grupos económicos poderosos..

    • Tienes toda la razón William, los medios de comunicación son expertos en la creación de narrativas (storytelling), una fuente potencial de manipulación por parte de los poderosos. Un saludo.

  2. Pingback: Desinformación: cómo se origina y cómo se combate | Psicología de la información

  3. Pingback: ¿Leer ficción nos ayuda a aprender hechos sobre el mundo? | ideofilia

  4. Pingback: ¿Leer ficción nos ayuda a aprender sobre el mundo? – emartibd

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s