Modificar el estereotipo del científico podría mejorar el aprendizaje de la ciencia

Pensemos un momento: ¿qué imagen tenemos de las personas que se dedican a la ciencia? Quizá nos imaginemos gente con bata blanca, que se pasan horas en el laboratorio, rodeados de microscopios y tubos de ensayo, que siguen un estricto método que les permite llegar a crear teorías incomprensibles para el profano.

El aprendizaje de la ciencia es una tarea compleja, porque la ciencia en sí es compleja (especialmente en el contexto del mundo interconectado en que vivimos). No obstante, la manera en que nos imaginamos la labor de los científicos no ayuda ni al aprendizaje ni a la comprensión de la ciencia.

Un estudio realizado en Taiwan, y publicado en el Journal of Educational Psychology, muestra que ofrecer a los alumnos información sobre las dificultades por las que atraviesan los científicos para alumbrar sus teorías puede tener efectos relevantes en el aprendizaje y en la disposición para aprender la ciencia. Sigue leyendo

El científico que llevamos dentro

Decir que los niños son curiosos por naturaleza es un tópico: mediante el juego los niños se relacionan, con otras personas y con el mundo, y obtienen información y conocimiento. Es por esto por lo que es tan importante determinar qué condiciones favorecen el despliegue de nuestra curiosidad natural. Un experimento de psicología social, publicado en la revista Cognition puede contribuir a responder a esta cuestión. Sigue leyendo